Mar 01

Si alguien
busca la paz
yo le digo:
La paz
no está en la noche
ni en el sueño.
La noche tiene
ortigas
que le hieren la espalda
y por el sueño
transitan los espectros.
La paz
no está en los lagos
solitarios,
ni en lo tupidos bosques
donde los viento
guardan
sus secretos.
No está tampoco,
aunque haya quien lo diga,
entre la tumbas.
La paz
no está en los muertos.
Ni en las montañas
coronadas de nieve,
ni en los profundos mares.
ni entre la multitud
ni en el desierto.
Por la simple razón
de que la paz
no existe:
Hay que crearla dentro.

Rocío Soto García

Mar 01

Si en vez de llorar
hago reír.
Si en vezd e pegar,
acaricio.
Si en vez de decir tonto
digo guapo…
Se ríe la paz.
Si en vez de jugar a
guerras, juego a paz
Si en vez de criticar,
respetamos.
Si en vez de estorbar,
ayudamos

Hace amigos la paz.

José Francisco Saura Madrid

Mar 01

Mientras la paz sea el fin y no el comiezo
mientras el miedo se combata con el miedo
mientras la ley sea norma y no principio
mientras la soledad sean miles de objetos
mientras sólo a los de siempre le llegue el agua al cuello
mientras la libertad sea una palabra en las enciclopedias
mientras la inteligencia se escriba en minúsculas
mientras los fusiles nos tengan a todos como blancos
mientras la sociedad sea la suciedad
mientras el orden se mantenga a culatazos
mientras la justicia esté de vacaciones
mientras todos estemos en libertad provisional
mientras se diga ejército y no ejercito
mientras la igualdad sea un signo matemático
no me digáis que la palabra sirve para algo.

Autor: Manuel Díez de los Ríos
Editado por Ana Rus Padilla

Feb 10

Me gusta ser paloma y muy alto volar.
Ayudar a los niños pobres,
para que no sufran más
para que nunca les falte
agua, comida y libertad.
Y que siempre halla risas
y paz. La libertad es nuestra vida.

Ene 28

LA MURALLA

A Cristina Ruth Agosti

Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
Los negros, su manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte.

—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—Una rosa y un clavel…
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El sable del coronel…
—¡Cierra la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—La paloma y el laurel…
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El alacrán y el ciempiés…
—¡Cierra la muralla!

Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla…

Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte…

Nicolas Guillén.
(Editado por Patricia Paredes Sánchez)